19.1.06

Carta abierta a Absinthe


Veo, no veo todo, pero aún así veo...
Absinthe despierta en la noche, me ve, nos observa en lo profundo, quizás no sea más que la esperanza de sueños que zarpan, sueños que vuelan por sobre la ciudad, anhelando, despertando la razón, al querer, a la necesidad de preñar la realidad, la realidad que estalla en sueños de gente que despierta en las madrugadas, para buscar la hostia de esperanza que solo puede dar la fe. Absinthe despierta, pero también adormece. Absinthe es el descanso, pero también es el reviente de todo lo que alguna vez consideramos satisfactorio.
Absinthe es el oasis, aunque a veces sea el desierto, donde descansamos, a ratos para sufrir, pero más a menudo para vernos cubiertos por el bálsamo de la placidez. Es color, es sonido silente que nos cubre en lo profundo. Es valiente, osado, por eso abandonado a sus convicciones, poderosas, transgeneracionales. Busca un nicho, aunque ya lo sea en sí mismo. Es caminante, es el camino.

2 comentarios:

Ángel Huilipan dijo...

¿Y como puedo acceder al cielo protector de Absinthe?, ¿està remitido solo a iniciados?,¿es real ese útero infalible?,¿serà verdá taaaanta maravilla?, saludos y nos leemos.

neobolchevike dijo...

Compañero, no se devane el coco con especulaciones abstractas o filosofita de bolsillo: el secreto no es verbalizable en términos lineales, es un asunto de EXPERIENCIA PURA ( o puta ), no apto para cardíacos ni viejo(as) culiada(os) de la vieja ola que no entienden ni sienten el maldito-bendito devenir de un río de semen desbocado y coagulado sobre el vestidito rosado de una ninfita adolescente al soplar las 15 velitas de su fiestadecumpleaños...

NOT NECESSARILY STONED BUT BEAUTIFUL