25.5.07

EL CHAQUETON

Y le dije:
¿Podrías arreglarle los bolsillos?


Tenía la mala costumbre (bueno, aún queda algo de eso) de hundir con fuerza los puños en los bolsillos de las chaquetas, sobre todo si hacía frío. En este caso se me pasó la mano y terminé rompiéndolos por dentro y por fuera.


- Bueno, yo lo arreglo- me dijo, con cara de “bah, si esto lo hago en un santiamén”

Esta conversación la tuvimos hace unos 7 años. Ustedes podrán decirme que estoy exagerando, pero no. Quizás a más de alguno le ha sucedido algo similar. ¿Que qué cosa? Ahora lo explicaré. Nunca más vi el abrigo. Recuerdo cuando lo compré a 5 lucas en Bandera. Resplandecía en los colgadores como una alucinación. Siempre había querido uno así. Y eran tiempos en que el dinero no sobraba, pero ESE era EL abrigo. Y era EL MOMENTO. No había vuelta, lo compraba o lo compraba. Su poderoso atractivo me redujo a calidad de guiñapo, de huaipe. No pude contra su influjo diabólico. Y lo compré, con el dolor de la billetera. Alguien podría pensar que lo usé un millón de veces, pero ni siquiera. A veces en invierno lo colocaba a los pies de la cama como si fuese frazada. O le subía el amplio cuello para cubrirme del viento helado de las madrugadas.

Y pasaron los siglos en que no la vi. Hasta que nos encontramos. Y me dijo que lo devolvería, que aún no lo reparaba por completo, pero que apenas lo terminara me lo entregaría. Le dije que no importaba como estuviese, que lo quería tal cual, aunque fuese en pedazos. ¿Sienten a veces que hay objetos que aunque se deterioren, pierdan los colores, da exactamente lo mismo? Más allá de toda consideración utilitarista. Pero también va mucho más allá de obsesionarse con las posesiones (si es que alguien me saca en cara que donde dejé el zen). Era mi abrigo y yo lo quería. Si no hubiese sido por él muchas veces el frío habría vencido. Ha pasado mucho tiempo que no lo veo, pero ya no desespero. Tan solo observo por encima de mi hombro y aparece ahí, como tantas otras cosas. Personas también. Personas que no volví a ver jamás. Personas que se fueron, otras que desaparecieron, algunas viajaron, otras fallecieron. Es quizás la saudade.

El abrigo. Bueno, en realidad es (o era) un chaquetón. ¿Por qué no lo devolvió? ¿Quizás ella también padeció la atracción fatal? He pensado que quizás está por ahí tirado en algún rincón medio húmedo, medio sucio, medio arrugado, medio destruido, medio medio. O que a lo mejor alguien lo usa y lo disfruta como hice yo. Me imagino los paisajes que habrá visto o las personas que lo habrán usado. A veces soñé con él, pero de eso hace mucho tiempo. Lo veía entre penumbras, viajando como una nube. Yo lo seguía, pero nunca lo logré atrapar, como si el chaquetón fuese un animal lastimado que huye de la gente. Lo soñé en primavera, verano, otoño e invierno.

¿Por qué? ¿por qué no me lo devolvió? ¿y si perdió la memoria y no recuerda de quién es? ¿o quizás tuvo un accidente y el chaquetón quedó tirado en algún altillo? ¿alguno de ustedes lo ha visto? ¿estará bien cuidado? O tal vez ya ni exista, sea relleno de cojines o los restos de la cama de un gato o un perro y tan solo quede de él intacto un par de fotografías y el recuerdo indeleble, el recuerdo inviolable.


Jaime Quezada Ortega

5 comentarios:

oscar dijo...

ME HICISTE RECORDAR ESOS TIEMPOS, CUANDO NOS EMBORRACHABAMOS DIA MARTES O MIERCOLES A LAS TRES DE LA MAÑANA CAMINANDO, PENSANDO EN ELLAS, EN LOS REBAÑOS, EN ESA MUJER ESPACIAL, EN EL FRIO, EN LA MITAD DE PAN AÑEJO CON TE AGUADO PARA COMPONER LA CAÑA...EN EL FRIO PRESENTE, EN TU ABRIGO, EN ELLAS...EN ELLAS...

María Graciela says dijo...

Jaime

Escribí el medio post y se me borró.

Y perdí la inspiración.

Pero hablaba de mi chaquet que mi mamá me botó.
Sé lo que se siente perder a la regalona.

Pero ahora tengo una teoría sobre eso:
Lo que pasa es que los abrigos son como un abrazo cachai? Un abrazo de ropa, entonces un buen abraazo uno lo apreciaaaa po.

Ya

Nos vemos a lo del borgoña!

Saludein John Wine (para estos efectos)

Marita

Anónimo dijo...

el ausuto amigo mio ya no es un simple abrigo estamos hablando de un capote.....un asunto de vida o muerte
...en la tierra donde brilla el sol de los lobos....donde sin un capote no se es nada.....muy bien lo saben pushkin...dostoievski.... chejov....gorki.....sholzenitsin....
ahhh....como ese cuento que tambien lo plasma nicolas gogol......llamado
EL CAPOTE ¡¡¡¡¡¡¡¡¡
vida o muerte
amigo mio

GREGORIO dijo...

LEÍ ESTO Y NO PUDE RESISTIR ESCRIBIR YA QUE YO CONOZCO LA HISTORIA DE ESTE CHAQUETÓN LAMENTO NO SABER SI AUN EXISTE PERO "ELLA" NO AVANZABA CON EL ARREGLO PORQUE TENERLO ERA COMO TENERTE CERCA...ESO LO DIJO VARIAS VECES ...AUNQUE A MI ME DOLIERA...DE LO QUE ESTOY SEGURO ES QUE PARA "ELLA" FUISTE MÁS QUE UN CHAQUETÓN Y ESO PARA MI PESAR TAMPOCO SE PUDO ARREGLAR...NO LA VEO HACE TIEMPO PERO SE DONDE ENCONTRARLA, LE PREGUNTARÉ POR EL...

Anónimo dijo...

un chaqueton=abrigo
un capote=vida
sol de los lobos=luna

dada not dead